Las preguntas más frecuentes
¿Con qué frecuencia debo ir a terapia?
Las sesiones iniciales permiten evaluar bien tu caso y ajustar el tratamiento; por ello, recomiendo una frecuencia semanal al principio para avanzar en la evaluación, adaptándome si fuera necesario a tus necesidades y situación económica. Después, según tus progresos, iremos espaciando más las sesiones.
¿Cuánto tiempo tardaré en notar cambios?
Cada proceso es único y no es lineal; habrá momentos más sencillos y otros más difíciles de manejar, pero de todos aprenderemos algo. Para mí lo fundamental es que entiendas cómo funciona el TOC en tu caso, para que cada paso tenga sentido para ti. El objetivo final es que cada vez necesites menos mi ayuda y puedas recuperar autonomía y libertad.
¿Tendré que convivir con el TOC toda mi vida?
No, aunque ahora sientas que el TOC ocupa todo tu tiempo, el objetivo de la terapia es que pueda pasar a un segundo plano. No podemos apagar nuestra mente y que los pensamientos desaparezcan para siempre, pero sí podemos quitarles el poder que tienen sobre ti para que dejen de limitarte.
¿Necesito tomar medicación para mejorar?
No siempre es necesario, depende de cada caso. La exposición con prevención de respuesta (EPR) es la herramienta más eficaz para el TOC, aunque a veces el apoyo farmacológico puede ayudar a reducir la intensidad del malestar para poder trabajar mejor en consulta. Si fuera necesario, podemos valorarlo juntas/os combinar la terapia con una consulta de psiquiatría, para que te sientas cómoda/o con cada decisión.
¿Y si me da mucho miedo o vergüenza contarte lo que se me pasa por la cabeza?
Es completamente normal que sientas eso. Muchos de mis pacientes llegan con el mismo temor, pero en consulta aprenderás que tener un pensamiento no te define como persona. Mi trabajo no es examinar el contenido de tus pensamientos, ni mucho menos juzgarlos, sino enseñarte a que dejen de limitarte.
Ya he estado con otros psicólogos, ¿tú de verdad me podrás ayudar?
Es muy común llegar a las primeras sesiones con esa sensación de frustración si ya vienes de otros procesos psicológicos en los que no veías cambios. Quizás alguno o varios de estos factores pudo afectar a tu caso:
- Falta de especialización
- No trabajar la exposición con prevención de respuesta (EPR) o de forma inadecuada
- Te dan herramientas que no están bien adaptadas a tu caso, o que no entiendes bien para qué ni cuándo aplicarlas
- Momento personal en el que no estabas preparada/o para implicarte o te daba miedo
¿Trabajas con aseguradoras o seguros médicos?
No trabajo de forma directa con ninguna aseguradora, ya que prefiero ofrecerte un servicio totalmente personalizado y sin las limitaciones de tiempo o número de sesiones que suelen imponer. Sin embargo, muchas compañías cuentan con pólizas de reembolso de gastos. Esto significa que puedes acudir a mi consulta y tu seguro te devolverá una parte o el importe íntegro de la sesión. Te recomiendo consultar las condiciones de tu póliza para ver si dispones de esta opción.